El Real Betis ha confirmado este domingo que Isco Alarcón estará alrededor de tres meses fuera de los terrenos de juego tras la dura entrada sufrida el sábado en Málaga. El capitán verdiblanco sufre una nueva fractura sin desplazamiento en el tercio medio del peroné izquierdo, una lesión que, según el club, no guarda relación con la operación previa en la misma pierna.
El parte médico oficial indica que el mediapunta seguirá un tratamiento conservador, sin pasar por el quirófano, y su vuelta dependerá de la evolución. De cumplirse los plazos previstos, no regresará hasta noviembre, perdiéndose así varias jornadas de LaLiga y el arranque de la Europa League.
La acción que provocó la lesión llegó en el tramo final de la primera parte, cuando Larrubia le propinó una fuerte patada que dejó al malagueño en el suelo con claros gestos de dolor. Isco no pudo lanzar la falta posterior y fue sustituido al descanso, abandonando La Rosaleda en muletas y generando preocupación en todo el vestuario.
Aunque la lesión es seria, en el Betis respiran aliviados al confirmar que la zona operada en 2024 está en buen estado y que la fractura es nueva. Aun así, la baja supone un duro golpe para Manuel Pellegrini, que pierde a su faro creativo en un tramo clave del calendario.
