El Real Betis Balompié sufrió este jueves una derrota que puede resultar estratégica en su camino en la Liga Europa. El conjunto verdiblanco cayó 2-0 ante el PAOK de Salónica, en un duelo que marcó su primera derrota en esta edición del torneo continental y que deja en suspense su clasificación para los octavos de final.
El gol que rompió el partido llegó justo antes del descanso, obra de Giakoumakis, que adelantó al equipo griego con un testarazo que sorprendió a la defensa bética. En la segunda mitad, un tanto de Zivkovic remató un resultado que mantiene al Betis con posibilidades, pero obligado a ganar en la última jornada para sellar su pase directo a la siguiente ronda.
Un partido con claras oportunidades y decisiones clave
Durante la primera parte, el Betis tuvo ocasiones para adelantarse y poner el control del encuentro de su lado. Un remate del “Chimy” que se marchó cerca del palo y la intervención providencial del portero local evitaron que los verdiblancos golpearan primero. Sin embargo, el PAOK fue creciendo con el paso de los minutos hasta tomar ventaja en el marcador.
En la segunda parte, el marcador se amplió tras un segundo tanto griego y, aunque hubo una revisión del VAR que anuló un gol visitante por fuera de juego, el Betis no logró encontrar el camino de vuelta. En los minutos finales, un penalti fallado por Morente sentenció el desenlace a favor del PAOK, que supo rentabilizar mejor sus opciones.
Lesiones y complicaciones extra
La jornada trajo además noticias negativas para el cuerpo técnico de Manuel Pellegrini, ya que dos piezas importantes del esquema verdiblanco, Giovani Lo Celso y Aitor Ruibal, se retiraron lesionados, lo que agrava una situación física ya delicada en el equipo.
Las ausencias de jugadores clave podrían tener impacto no solo en la próxima jornada de Europa League, sino también en los compromisos de liga y en la Copa del Rey, donde el Betis tiene un calendario exigente por delante.
Ahora la mirada se pone en Feyenoord
Con la derrota en el bolsillo, el Betis se dirige ahora hacia un duelo decisivo frente al Feyenoord, al que deberá ganar para asegurarse el pase directo a octavos de final. De lo contrario, el equipo verdiblanco podría verse obligado a jugar una ronda adicional, complicando aún más sus aspiraciones europeas en una temporada marcada por múltiples frentes.
