La borrasca Olivier pone en jaque el arranque de la Semana Santa en Sevilla

A falta de cinco días para el Domingo de Ramos, los principales meteorólogos coinciden en que la lluvia será la protagonista desde el Jueves de Pasión hasta, al menos, el Martes Santo

Sevilla aguarda con nerviosismo el inicio de su semana grande mientras las previsiones meteorológicas se tornan cada vez más pesimistas. La borrasca Olivier se perfila como el inesperado y no deseado actor principal del comienzo de la Semana Santa 2025, amenazando con empañar desde el Jueves de Pasión hasta, previsiblemente, el Martes Santo. Así lo aseguran las voces más autorizadas del panorama meteorológico nacional, entre ellas José Antonio Maldonado y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que coinciden en que la lluvia es prácticamente inevitable en los primeros días de la celebración.

Una Semana Santa pasada por agua

El veterano meteorólogo José Antonio Maldonado, con más de medio siglo de experiencia y referente absoluto en estas fechas para los cofrades sevillanos, no alberga dudas: “Lloverá jueves, viernes, sábado, domingo, lunes, martes y puede que esporádicamente el miércoles”. Un pronóstico tan claro como preocupante para los pasos que tienen previsto iniciar su estación de penitencia durante el primer tramo de la semana.

Especialmente crítico se presenta el Domingo de Ramos, jornada para la que Maldonado vaticina un 90% de probabilidad de precipitaciones: “Creo que no saldrá ninguna cofradía”, sentencia. Aunque a partir del Martes Santo podría comenzar a mejorar la situación, la inestabilidad marcará el inicio de la Semana Santa hispalense.

La Aemet, en la misma línea

El delegado territorial de la Aemet en Andalucía, Juan de Dios del Pino, también prevé un arranque complicado. Sin llegar al grado de detalle ofrecido por Maldonado, Del Pino indica que el periodo de inestabilidad meteorológica se extenderá “hasta posiblemente el lunes o martes”, con riesgo añadido por “otras pequeñas borrascas” que podrían sumarse a Olivier.

Aun así, lanza un mensaje de prudencia: “Hasta el día antes no estará la cosa más clara”, señala, recordando que la atmósfera puede dar giros inesperados incluso en las últimas 24 horas.

El semáforo de Salado no da tregua

El conocido meteorólogo Juan Antonio Salado también ha aportado su visión a través de su popular ‘semáforo’ de lluvias, una herramienta visual muy seguida por los cofrades. Para el Viernes de Dolores, estima un 80% de probabilidad de lluvia, porcentaje que sube al 90% el Sábado de Pasión y se mantiene en el 80% el Domingo de Ramos. El Lunes Santo baja al 70%, pero sigue siendo un dato elevado.

Salado reconoce que su grado de confianza es “medio” hasta el Domingo de Ramos, bajando a “bajo” entre el Lunes y el Miércoles Santo, lo que implica que las predicciones podrían variar aún en función de la evolución de las borrascas.

Esperanza a partir del Miércoles Santo

Pese al escenario poco alentador, tanto Maldonado como la Aemet ven un rayo de esperanza a partir del Miércoles Santo, cuando las lluvias podrían dar una tregua, con un Jueves y Viernes Santo más estables y con temperaturas al alza.

No obstante, las miradas están puestas también en otra borrasca de “especial envergadura” que, según Del Pino, se mueve en estos momentos por el Atlántico y cuya trayectoria podría alterar aún más el panorama meteorológico si se acerca a la península.

El cielo, juez supremo

En definitiva, la Semana Santa de Sevilla se asoma a un arranque incierto, con la lluvia como gran amenaza. El cielo vuelve a erigirse en juez supremo de las cofradías, que ya preparan planes alternativos ante la posibilidad de no poder realizar su estación de penitencia. Aún queda margen para un cambio de guion, pero todo apunta a que los primeros días de esta Semana Santa estarán marcados por los paraguas más que por los capirotes.