Las cofradías ‘piratas’, un fenómeno creciente en la Cuaresma sevillana

Cuando llega la Cuaresma a Sevilla, no hay que esperar al Viernes de Dolores para ver cofradías y pasos en la calle. No se trata de procesiones extraordinarias oficiales, sino del fenómeno emergente de las cofradías ‘piratas’, un término popular con el que se designa a las asociaciones cofrades que, sin pertenecer a la Iglesia, organizan desfiles procesionales con pasos e imágenes sagradas.

Un fenómeno en auge

Las asociaciones cofrades sevillanas surgieron entre 1985 y 2015, y actualmente suman once agrupaciones que procesionan durante la Cuaresma. Aunque algunas buscan vincularse con parroquias, otras operan al margen de la Iglesia, organizando sus estaciones de penitencia desde locales o carpas en lugar de templos. Estas agrupaciones han logrado estructurar sus salidas con horarios, recorridos y una reseña histórica, asemejándose a las cofradías tradicionales.

La Macarena, epicentro del movimiento

Curiosamente, más de la mitad de estas asociaciones procesionan desde el distrito Macarena. Seis de las once cofradías ‘piratas’ recorren sus calles, deteniéndose en oratorios de otras agrupaciones. Entre ellas están Salud y Esperanza, Caridad y Desconsuelo, Humildad y Reposo, Clemencia y Fe, el Despojado de la Luz y las Lágrimas, además de Salud y Bondad, que también recorre el distrito Norte.

El pasado sábado, la cofradía de Salud y Bondad realizó su salida procesional con gran afluencia de público. Su paso de misterio representa a Jesús camino del Gólgota junto a un soldado romano, una santa mujer, la Virgen y San Juan. Esta agrupación inició su andadura en 2016 y, como muchas de estas asociaciones, opta por representaciones escenográficas con figuras de romanos y sanedritas, acompañadas por bandas de música de gran renombre.

Un vacío de hermandades en el norte sevillano

El auge de estas agrupaciones coincide con la ausencia de hermandades de penitencia en la zona norte del Casco Antiguo y antes de la Ronda Urbana Norte. Aunque esta área es densamente poblada, solo cuenta con la hermandad de Pino Montano y la agrupación parroquial de San Jerónimo. Entre las razones de esta situación destacan la falta de interés de algunos organizadores por integrarse en la Iglesia y la negativa de ciertos párrocos a acoger nuevas cofradías en sus templos.

No obstante, una excepción notable es el grupo de fieles del Mayor Dolor de la Barzola, que desde su fundación ha seguido las directrices del Arzobispado, con el respaldo de su párroco y el apoyo de la comunidad. Mientras tanto, las cofradías ‘piratas’ continúan ganando protagonismo y llenando de procesiones los fines de semana de Cuaresma en Sevilla.