Reconquistas de Sevilla
San Fernando y la Virgen de Valme fueron los protagonistas de una procesión extraordinaria en conmemoración al 775 aniversario de la recuperación del culto cristiano en San Fernando. A lo largo de estos 775 años, la ciudad ha mantenido su firme compromiso con la Iglesia, convirtiéndose en un bastión de la confianza en Dios y la devoción a la Santísima Virgen. Sin embargo, en la actualidad, Sevilla aún necesita nuevas reconquistas que restauren la moderación en una sociedad a veces distante de su fe y alejada de su historia.
El Cabildo Catedral organizó una procesión extraordinaria con las imágenes de San Fernando y la Virgen de Valme para concluir los eventos conmemorativos de esta efeméride. La representación plástica y sobria de la gesta del Rey Santo logró moderar los excesos de la religiosidad popular mal entendida.
Casi una hora antes de abrir las puertas de la Catedral, la Avenida ya estaba repleta de personas, aunque la expectación era contenida. La procesión, similar a la del Corpus pero sin la luz de la madrugada ni el aroma del romero, atrajo principalmente a nazarenos y devotos de la Virgen de Valme. A las cinco de la tarde, hora fijada para el inicio, los once niños carráncanos esperaban la señal bajo el dintel de la Puerta de San Miguel. La marcha ‘Corpus Christi’ interpretada por la Banda Municipal marcó el comienzo, aunque el ritmo inicial fue lento, tardando casi 30 minutos en llegar a la Punta del Diamante.
El cortejo, compuesto por órdenes civiles, religiosas y diversas hermandades con imágenes de época fernandina, mostró cuidado y planificación por parte del Cabildo Catedral. Destacó la presencia de las cruces alzadas de las 24 parroquias fundadas por Fernando III en Sevilla, formando un museo de arte sacro en la calle con joyas de orfebrería y talla.
Aunque el ritmo lento distrajo al público, la llegada del paso de la imagen de San Fernando provocó un silencio repentino, sin aplausos, música ni cánticos, evidenciando la sorpresa y respeto de los sevillanos.
