En Sevilla, buena parte del colectivo cofradiero desprecia las procesiones magnas.

A lo largo del siglo XX_hay ejemplos de cortejos conmemorativos en los que salieron de manera excepcional una serie de imágenes. Estamos hablando de 1929 y 1940 por los Congresos Marianos, en 1946 por el patronazgo de la Virgen de los Reyes, en 1948 por el aniversario de la conquista, en 1950 por el Dogma de la Asunción.

En este siglo numerosas ciudades de Andalucía las han organizado por todo tipo de conmemoraciones. Aquí hubo un intento en 2013 con el Viacrucis del Año de la Fe pero las la lluvia acabó con lo que hubiera sido una procesión histórica.

Gracias a las magnas se ha creado un espacio cofradiero andaluz que nos ha permitido comprender la rica y diversa realidad de nuestra tierra. El conocimiento enriquece y es fuente de sabiduría. Por eso los cortejos conmemorativos han sido tan positivos a la hora de ensanchar el espacio de la fe y de la emoción. Hay gente que denigra e incluso desprecia el fenómeno. Peor para ellos. Las magnas llegaron para quedarse y seguro que también más pronto que tarde pasarán por Sevilla.

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